Hace unos días hablaba con algunas mamás del colegio sobre miedos "curiosos" que tienen nuestros peques.
Una de ella nos contaba que
su hijo tiene verdadero pánico y terror a los globos.
No puede ver ni un globo desinflado ni por supuesto ningún globo hinchado. Nos
decía que se ha dado el caso de estar en algún cumpleaños infantil pasándolo
tan ricamente salir un globo y tener que irse a casa porque el peque se ponía
hasta pálido.
Estamos ahora
mismo con las fiestas locales y la pobre me decía que no pueden ir por la calle
comercial porque hay un montón de señores con globos para vender y mucho menos
acercarse a la feria porque tan sólo es vislumbrar al horizonte algún globo y
tener que darse la vuelta.
Parece ser que
este miedo es más común de lo que yo pensaba y se denomina Globofobia.
Otra mamá nos
contaba que su hijo a lo que siente "respeto" es a las fuentes, no le molan nada las
fuentes ornamentales y grandiosas que existen por casi todas las ciudades.
Siempre que ven una tienen que rodearla prudentemente y dejarla atrás lo antes
posible.
Y mi peque tiene
miedo al tren de la
bruja. Es una relación
amor-odio, ni contigo ni sin ti...
A mi hijo le
encanta la feria, el parque de atracciones, Warner, Port Aventura... es muy
lanzado y se monta en absolutamente todo lo que, por tamaño puede, sin importarle
ni velocidad, ni altura ni nada de nada... pero es llegar a la feria y ver el
tren de la bruja y le dan los siete males.
Al principio muy
confiado te dice que se va a montar, compras las entradas, te sientas con él
en uno de los vagones y antes de que empiece tenemos que salir por patas.
Nosotros jamás le
hemos insistido con el tema, es más, si vemos que está esa atracción intentamos
obviarla pero él siente una atracción irracional hacía ella y siempre quiere
intentarlo, aunque tan sólo dos veces ha conseguido montarse.
Dejando el tema de
que sean miedos curiosos o poco frecuentes lo nunca debemos hacer es
ridiculizar a nuestros hijos por tener esos miedos. El miedo es libre y muy
personal y seguramente los vayan superando con la edad, o puede que no, pero
aún así nosotros debemos acompañarles, dándoles confianza, apoyándoles en ese
momento tan angustioso para ellos y ofreciéndole herramientas para que ganen la
fuerza que necesitan para superarlos.
¿Vuestros peques a
qué tienen miedo?






